Guión para comic: «El indulto» de Emilia Pardo Bazán

Cuento por Emilia Pardo Bazán

Adaptación a guión de comic por Deddie Almodóvar Ojeda

VIÑETA #1:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Antonia, de cuerpo completo, en el lavadero público de Marineda. Hay mujeres, a su alrededor trabajando como ella.

Escrito narrador: De cuantas mujeres enjabonaban en el lavadero público de Marineda, Antonia la asistenta era la más encorvada, la más abatida, la que torcía con menos brío, la que refregaba con mayor desaliento.

VIÑETA #2:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Close up del rostro de Antonia. Gotas de agua y jabón en la cara. Antonia está limpiando sus enrojecidos párpados.

Escrito narrador: A veces interrumpía su labor para limpiarse las gotas de agua y jabón que le caían en la cara. Estas parecían lágrimas sobre su piel marchita.

VIÑETA #3:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Lavanderas haciendo su labor. Miran hacia su izquierda. (Posición en donde se encuentra Antonia). Todas hablan en secreto con su compañera del lado.

Escrito narrador: Sus compañeras de trabajo sabía todos los males de Antonia. Hallaban en ellos asunto para interminables comentarios; sin embargo la miraban compasivamente.

 

VIÑETA #4:

IMAGEN: FLASHBACK: INTERIOR CASA DE ANTONIA

Está el esposo de Antonia, Antonia y su madre. Todos mirando hacia el frente. Todos con rostros neutrales y rectos. Ninguno se toca.

Escrito narrador (arriba): Nadie ignoraba que la infeliz residía, años antes, con su esposo el carnicero, y su madre; la antigua prestamista.

Escrito narrador (abajo): Vivían en un barrio muy pobre, pero aliviados gracias al trabajo de Antonia y los ahorros que tenía su madre.

VIÑETA #5:

IMAGEN: FLASHBACK: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN DE LA MADRE EN CASA DE ANTONIA

La asesinada madre de Antonia sobre el arcón donde guardaba sus cosas. Esta tiene una abertura, de arriba a abajo, muy sangrienta en toda la parte delantera del cuerpo.

Escrito narrador (arriba): Nadie había olvidado tampoco la lúgubre tarde en la que la vieja fue asesinada sobre el arcón donde guardaba sus cosas de valor.

Escrito narrador (abajo): Tampoco el horror que infundió en el público la nueva de que el ladrón y asesino había sido el marido de Antonia.

 

VIÑETA #6:

IMAGEN: FLASHBACK: INTERIOR: JUICIO

El mazo del juez.

Escrito narrador (arriba): Antonia declaró que desde hacía tiempo roía del criminal la codicia por el dinero de su suegra.

Escrito narrador (abajo): El acusado hizo por probar coartada, valiéndose del testimonio de dos o tres amigotes de taberna, y de tal modo envolvió el asunto que en vez de ir al palo, salió con veinte años de cadena.

VIÑETA #7:

IMAGEN: FLASHBACK: INTERIOR: JUICIO

Close up de los ojos de Antonia. Están llenos de miedo y con la silueta de su esposo como reflejo.

Escrito narrador (arriba): No fue tan indulgente la opinión como la ley. Para el pueblo no cabía duda en que el culpable debió subir al cadalso.

Escrito narrador (abajo): Pero el destino de Antonia comenzó a sufrir sagrado terror cuando fue esparciéndose el rumor de que su marido le había jurado vengarse por acusarle. La desdichada quedaba encinta, y el asesino la dejó avisada de que, a su vuelta, se contase entre los difuntos.

–FIN DEL FLASHBACK–

VIÑETA #8:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Tres niños jugando. Dos de ellos se ven saludables, limpios y gordos. El hijo de Antonia está flaco, con una camisa que le queda corta y unos pantalones grandes (ajustados por una soga).

Escrito narrador: Cuando nació el hijo de Antonia, ésta no pudo criarlo, tal era su debilidad y demacración y la frecuencia de las congojas que desde el crimen la aquejaban. Y como no le permitía el estado se su bolsillo pagar ama, las mujeres del barrio que tenían niños de pecho dieron de mamar por turno a la criatura, que creció enclenque.

VIÑETA #9:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Mismo escenario. Ahora se ve a Antonia trabajando mientras ve a su hijo jugar a lo lejos.

Escrito narrado (arriba): Ya un tanto repuesta regresa a trabajar.

DIÁLOGO INTERNO:

Antonia:

¡Veinte años de cadena! En veinte años él puede morir o me puedo morir yo, y de aquí allá, falta mucho todavía.

VIÑETA #10:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Mismo escenario, sólo que ahora hay dos compañeras consolándola.

Escrito narrador (arriba): En vano las cariñosas vecinas la consolaban indicándole la esperanza remota de que el hombre se arrepintiese, se enmendase.

Escrito narrador (abajo): La hipótesis de la muerte natural no la asustaba, pero la espantaba imaginar solamente que volvía su marido.

DIÁLOGO:

Vecina #1:

Puede que vuelva con mejor idea.

VIÑETA #11 A y B:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: BALCÓN DEL CASTILO DEL REY

El rey vestido como capitán agarrado de la mano de una princesa.

Escrito narrador A: Un día el rey salió vestido de capitán general y con el pecho cargado de condecoraciones.

IMAGEN: INTERIOR: JUCIO

El mazo del juez.

Escrito narrador B: Esto costaba de amarguras a Antonia, ya que por su mente pasaba la idea de que a su esposo le habían aplicado indulto.

VIÑETA #12:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Las compañeras de trabajo observan a Antonia llorando sobre sus rodillas.

VIÑETA #13:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Close up de Antonia llorando, pero esta vez está su hijo al lado.

DIÁLOGO:

Hijo:

Mi madre… ¡Caliéntame la sopa, por Dios, que tengo hambre!

VIÑETA #14:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Una compañera de trabajo se está llevando al hijo de Antonia. Dos vecinas más ayudan a Antonia a levantarse, mientras la consuelan.

DIÁLOGO:

Vecina #1:

¡No seas tonta! ¡Cómo va a afligirse así! No ve que hay Gobierno, gracias a Dios, que te pueden ayudar.

Antonia:

¿Quién? ¿El Alcalde?

Vecina #1:

Él te puede conseguir un abogado.

VIÑETA #15:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Han llegado cuatro vecinas más. Antonia se ve más fuerte.

DIÁLOGO:

Vecina #2:

Yo puedo ofrecerte a mi marido para que te vigile el aposento por las noches.

Vecina #3:

Yo puedo quedarme contigo algunas tardes.

Vecina #4:

Sí, nosotras te vamos a proteger.

VIÑETA #16:

IMAGEN: EXTERIOR: OTRO DÍA: CALLE

Espalda de Antonia. Las vecinas están de frente. Se ven sus caras aterradas y molestas.

Escrito narrador: Llegando de la consulta.

DIÁLOGO:

Vecina #1:

¡La ley, en vez de proteger, te obligaba a vivir con él! ¡Maritalmente con el asesino!

Vecina #2:

¡Qué leyes, Señor de los cielos!

Vecina #3:

¡Así los bribones que las hacen las aguantaran!

VIÑETA #17:

IMAGEN: EXTERIOR: MISMO DÍA: CALLE

Mismo escenario. Solo que ahora se ve el rostro abatido de Antonia.

DIÁLOGO:

Vecina #1:

¿Y no hay algún otro remedio?

Antonia:

Dice que nos podemos separar… después de una cosa que le llaman divorcio.

Vecina #2:

¿Y qué es divorcio, mujer?

Antonia:

Un pleito muy largo.

VIÑETA #18:

IMAGEN: EXTERIOR: MISMO DÍA: CALLE

Mismo escenario. Close up de Antonia.

DIÁLOGO:

Antonia:

Y para eso tenía yo que probar antes que mi marido me daba mal trado.

Escrito narrador: Los pleitos no se acaban nunca, y peor aún si se acaban, porque los pierde siempre el inocente y el pobre.

VIÑETA #19:

IMAGEN: EXTERIOR: MISMO DÍA: CALLE

Mismo escenario. Esta vez las mujeres suben sus brazos, y abren sus bocas. Todas están reclamando en una especie de motín.

DIÁLOGO:

Vecina #1:

¡Vamos a reclamar al rey!

Vecina #2:

¡Contraindulto!

VIÑETA #20:

IMAGEN: EXTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Se ve la casa de Antonia con una luz prendida.

Escrito narrador: Por turno dormían las vecinas en casa de Antonia. Querían que ésta conciliara su sueño. Afortunadamente, al tercer día llego la noticia de que el indulto era temporal, y que al presidiario aún le quedaban algunos años de arrastrar el grillete.

VIÑETA #21:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN ANTONIA

Close up a los ojos de Antonia. Está pensando.

DIÁLOGO INTERIOR:

Antonia:

¿Por qué le habrían de dar indulto a ese horrible hombre? ¡Matar a una indefensa vieja, que no le hacía daño a nadie, todo por unas cuantas tristes monedas de oro! ¿Merecería indulto la fiera que asestó aquella tremenda cuchillada?

VIÑETA #22:

IMAGEN: EXTERIOR: OTRO DÍA: LAVADERO

Antonia está lavando ropa, pero con gesto de confusión. Intenta escuchar la conversación de unas vecinas.

VIÑETA #23:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Mismo escenario. Esta vez hay un civil y una vecina diciéndole algo a Antonia.

DIÁLOGO:

Civil:

¡Tu esposo ha muerto, Antonia!

VIÑETA #24:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Antonia se lleva la mano al pecho.

DIÁLOGO EN OFF:

Vecina #1:

Pero ¿de veras murió?

Civil:

Sí, mujer… Lo oí en el mercado.

Vecina #1:

A mí me lo dijo mi marido.

VIÑETA #25:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Antonia cae sobre las piedras del lavadero.

VIÑETA #26:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Hay más gente alrededor de Antonia tratando de ayudarla.

DIÁLOGO:

Civil #2:

El asistente del capitán me lo acaba de decir.

Civil #3:

¿Quién se lo ha dicho al asistente?

Civil #2:

Su amo…

VIÑETA #27:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: LAVADERO

Antonia está llorando de felicidad. Abraza al civil.

Escrito narrador: Aquí la autoridad pareció suficiente y nadie quiso averiguar más, sino dar por firme y valedera la noticia. Muerto el criminal, en víspera de indulto, antes de cumplir el plazo de su castigo era una muy buena noticia.

VIÑETA #28:

IMAGEN: EXTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

La casa de Antonia desde afuera. Las luces apagadas.

Escrito narrador: Aquella noche, Antonia se retiró a su cama más tarde que de costumbre, porque fue a buscar a su hijo a la escuela. Le compró rosquillas, y otras golosinas que el chico deseaba desde hacía tiempo. Ambos recorrieron las calles, parándose frente a escaparates, y sentirse libres. Volvían a tomar posesión de la vida.

VIÑETA #29:

IMAGEN: EXTERIOR: NOCHE: PUERTA CASA DE ANTONIA

Antonia y el niño empujan la puerta. La puerta tiene un gran rasguño en el lado de la cerradura.

VIÑETA #30:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Cara de asombro de Antonia y el niño.

VIÑETA #31:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Una gran silueta está de pie junto al encendido candil.

DIÁLOGO:

Esposo de Antonia:

¡Mal contabas conmigo ahora!

VIÑETA #32:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Antonia abraza a su hijo y se ve como si fuera a correr.

Escrito narrador: Y al sonido de aquella voz donde Antonia creía oír vibrar aún las maldiciones y las amenazas de muerte, la pobre mujer, como desencantada, despertó, exhaló un ¡ay! agudísimo, y cogiendo a su hijo en brazos, echó a correr hacia la puerta.

VIÑETA #33:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

El hombre se interpone.

DIÁLOGO:

Esposo de Antonia:

¿Adónde vamos, patrona? ¿A alborotar el barrio a estas horas? ¡Quieto aquí todo el mundo!

VIÑETA #33:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Mismo escenario. El esposo de Antonia se agachó y está justo al frete del niño. El niño se ha tapado la cara, y no se ha separado de su madre. Antonia está abrazándolo.

DIÁLOGO:

Esposo de Antonia:

¿Ese es el chiquillo? Parece que lo chuparon las brujas. ¡Qué chiquillo tan feo!

VIÑETA #34:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Mismo cuadro. Ahora se ve solo el rostro del padre del niño.

DIÁLOGO:

Esposo de Antonia:

A ver: ¿No hay nada de comer aquí?

VIÑETA #35:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Antonia ha sentado al niño en una esquina.

VIÑETA #36:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

La cara de Antonia desesperada. Todo le da vueltas.

VIÑETA #37:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

El esposo de Antonia está sentado en la mesa. Ella, en su agobio, acomoda un plato con bacalao y pan sobre la mesa.

VIÑETA #38:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

El esposo de Antonia come como un cerdo.

VIÑETA #39:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Misma imagen. Ahora se ve la espalda de Antonia.

DIÁLOGO:

Antonia:

No tengo voluntad…

VIÑETA #40:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

El esposo de Antonia come como un cerdo.

Escrito narrador: Antonia lo miraba hartarse, y una esperanza sutil se introducía en su espíritu: se marcharía sin matarme.

VIÑETA #41:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

El esposo de Antonia enciende un cigarro.

VIÑETA #42:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Antonia se vuelve. Él se ve sentado detrás de ella.

DIÁLOGO:

Esposo de Antonia:

¡Chst! ¿Adónde vamos?

Antonia:

A acostar al pequeño.

VIÑETA #43:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: CASA DE ANTONIA

Antonia está al frente del niño.

VIÑETA #44:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Antonia entró a la habitación. Tiene al niño en sus brazos.

Escrito narrador: De seguro que el asesino no entraría allí. Cómo habría de tener valor para tanto? Era la habitación en la que había cometido el crimen.

VIÑETA #45:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Antonia desnudando al niño. Éste está llorando.

DIÁLOGO:

Antonia:

Tranquilo. No pasará nada.

VIÑETA #46:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Mismo cuadro. Se ve, desde su espalda, al esposo de Antonia que ha entrado a la habitación. Antonia tiene cara de terror.

VIÑETA #47:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

El esposo de Antonia está acostado en la cama.

VIÑETA #48:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Cara de desconcierto de Antonia.

DIÁLOGO EN OFF:

Esposo de Antonia:

¿Y tú? ¿Qué haces ahí quieta como un poste? ¿No te acuestas?

VIÑETA #49:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Close up cara de terror de Antonia.

DIÁLOGO:

Antonia:

Yo…no tengo sueño

Esposo de Antonia:

(Voz en off)

¿Me tienes miedo o asco, o qué rayos es esto? A ver cómo te acuestas, o si no…

VIÑETA #50:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Antonia se quita las enaguas. Sollozos en off del niño.

Escrito narrador: Con la docilidad fatalista de la esclava, empezaba a desnudarse.

VIÑETA #51:

IMAGEN: INTERIOR: NOCHE: HABITACIÓN CASA DE ANTONIA

Todo negro.

VIÑETA #52:

IMAGEN: EXTERIOR: DÍA: CASA DE ANTONIA

Vemos la casa desde afuera. Hay mucha gente en frente.

Escrito narrador (arriba): El llanto desesperado del niño despertó al amanecer a las vecinas que encontraron a Antonia en la cama, extendida, como una muerta.

Escrito narrador (abajo): Antonia falleció por muerte natural. El niño asegura que el hombre que había pasado allí la noche la llamó varias veces al levantarse, y viendo que no respondía echó a correr como un loco.

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